Hace un par de semanas, un cliente me llamó porque habían actualizado la web manualmente y algo había salido mal. Algunas páginas daban error, otras cargaban a medias y el área privada directamente no funcionaba. Pero él no parecía especialmente preocupado.
—No pasa nada, tenemos copias de seguridad todos los días.
Es una frase que he escuchado muchas veces. Y la mayoría de las veces suelo responder lo mismo:
—Perfecto. Lo primero es comprobar que existen… y lo segundo, que realmente se pueden restaurar.
Porque una de las cosas que he aprendido con los años es que tener una copia de seguridad y poder recuperar una web no siempre son la misma cosa.
La falsa sensación de seguridad
Mucha gente piensa que una copia de seguridad es como el botón de "deshacer" de un ordenador. Si algo sale mal, vuelves atrás y listo.
Ojalá fuera tan sencillo.
En proyectos pequeños suele funcionar razonablemente bien, pero cuando una web lleva años creciendo empiezan a aparecer matices. Bases de datos grandes, integraciones con aplicaciones externas, sistemas de correo, pasarelas de pago, archivos multimedia, tareas programadas…
La copia puede existir y, sin embargo, no incluir una parte importante del proyecto.
Recuerdo una tienda online que tenía un sistema de backups automáticos contratado con el hosting. Todo parecía correcto. El problema fue que, cuando hubo que restaurar la web, descubrimos que las imágenes de los productos estaban en otro almacenamiento distinto y no formaban parte de la copia.
La tienda volvió a funcionar… pero cientos de fichas aparecían sin fotografías.
Técnicamente había copia de seguridad. En la práctica, la recuperación estaba incompleta.
Lo que normalmente nadie comprueba
Cuando llego a un proyecto nuevo y reviso la parte técnica, casi siempre hago la misma pregunta:
—¿Habéis probado alguna vez a restaurar una copia?
Lo habitual es que haya un silencio de unos segundos.
Y es completamente normal. Nadie hace una copia pensando que un día tendrá que utilizarla. La mayoría simplemente confía en que está ahí.
Es un poco como llevar una rueda de repuesto en el coche durante diez años y descubrir el día del pinchazo que no tiene aire.
Con las webs pasa igual. He visto copias corruptas, sistemas de backup que dejaron de ejecutarse meses atrás, configuraciones que solo guardaban la base de datos pero no los archivos, e incluso plugins que mostraban mensajes de éxito aunque el proceso hubiera fallado.
Desde fuera todo parecía estar bajo control.
Hasta que hizo falta recuperarlo.
Una copia de seguridad no es un archivo. Es un proceso.
Creo que uno de los errores más comunes es pensar en el backup como un fichero comprimido guardado en algún sitio.
En realidad, es mucho más que eso.
Una copia útil tiene que responder, como mínimo, a varias preguntas:
- ¿Qué se está guardando exactamente?
- ¿Cada cuánto tiempo se genera?
- ¿Dónde se almacena?
- ¿Cuántas versiones antiguas se conservan?
- ¿Qué ocurre si el propio servidor deja de estar disponible?
- ¿Quién sabe restaurarla y cuánto tiempo tardaría?
Hay empresas que hacen una copia diaria… en el mismo servidor donde está alojada la web. Si el disco falla o el servidor tiene un problema serio, desaparece la web y desaparece también la copia.
Otras guardan una única versión, de modo que si una infección o un fallo lleva días presente sin que nadie lo detecte, la única copia disponible ya contiene el problema.
Con el tiempo he llegado a la conclusión de que una copia de seguridad no es un producto. Es una estrategia.
La restauración es la verdadera prueba
Hace unos años revisé un WordPress que había pasado por varias manos. Tenía dos plugins de backup instalados y, además, el hosting anunciaba copias automáticas diarias.
Sobre el papel parecía una instalación perfectamente protegida.
Sin embargo, al investigar un poco descubrimos que uno de los plugins llevaba meses desactivado, el otro almacenaba las copias en una carpeta pública del propio servidor y el sistema del hosting conservaba únicamente las últimas 24 horas.
Si el problema se detectaba un par de días después, ya no había ninguna versión sana a la que volver.
Lo curioso es que nadie había hecho nada mal. Simplemente se habían ido acumulando decisiones pequeñas, cambios de proveedor y soluciones provisionales que nunca se revisaron.
Pasa mucho más de lo que parece.
El objetivo no es hacer más copias
A veces, cuando explico esto, alguien piensa que la solución es programar una copia cada hora o instalar otro plugin de backup.
Y casi nunca va por ahí.
Igual que una web con muchos plugins no es necesariamente mejor, una estrategia de copias más compleja tampoco garantiza nada.
Prefiero un sistema sencillo, bien entendido y probado periódicamente, que una arquitectura llena de herramientas que nadie sabe exactamente cómo funcionan.
En la mayoría de proyectos suelo intentar que las reglas sean claras:
• Las copias deben estar fuera del servidor principal.
• Deben conservar varias versiones.
• Deben incluir tanto archivos como base de datos.
• Y, sobre todo, alguien debe haber comprobado alguna vez que se pueden restaurar.
Puede parecer una obviedad, pero es probablemente la parte más importante.
Lo que realmente intento proteger
Hay otra idea que me gusta explicar a los clientes.
Una copia de seguridad no protege una web. Lo que protege es el trabajo acumulado.
Protege años de artículos publicados. Fotografías. Pedidos. Datos de clientes. Configuraciones. Horas de desarrollo. Ajustes que ya nadie recuerda cuándo se hicieron. Pequeñas mejoras que fueron apareciendo con el tiempo.
Cuando una empresa pierde una web, rara vez pierde solo un diseño. Pierde parte de su historia digital.
Y eso es mucho más difícil de reconstruir que el propio código.
La pregunta que suelo hacer al terminar una auditoría
Cuando acabo de revisar un proyecto y llegamos al apartado de seguridad, normalmente no pregunto si existen copias de seguridad.
Pregunto algo diferente.
"Si mañana esta web dejara de funcionar por completo, ¿cuánto tiempo tardaríamos en volver a tenerla operativa?"
La respuesta casi nunca depende del plugin instalado ni del proveedor de hosting. Depende de si alguien ha pensado antes en ese escenario.
Porque, después de muchos años trabajando con WordPress, Prestashop y proyectos a medida, creo que la mejor definición de una copia de seguridad es esta:
No es la que se crea correctamente. Es la que puedes restaurar cuando de verdad la necesitas.